Protagonismo Responsable
Claridad sobre lo que querés cambiar, y sobre lo que ese cambio cuesta.
¿Cuál es tu compromiso? ¿Te ves con eso realizado?Seis clases en tres semanas · Uno o dos cupos por mes, por recomendación.
Hay algo que pasa después del Proceso y que solo entienden los que lo hicieron: lo que se libera deja lugar. Y ese lugar hay que construirlo. Para eso hice esto: una filosofía de evolución personal con herramientas que mejoran tu carácter y activan tu sabiduría y tu coherencia interna, para tener fortaleza frente a los desafíos que elijas encarar.
Sobre un foco concreto, no sobre tu vida entera.
A vos no te lo tengo que explicar: lo viviste. Volviste con las herramientas y con todo abierto. Y después vino el lunes. Lo que se abre y no se ordena, se cierra solo: no por falta de consciencia, por falta de sistema.
Las posibilidades son muchas. El trabajo es ordenarlas en su prioridad sabia, mientras incorporás una filosofía que sostenga tu coherencia interna.
01
Ver lo que estaba abajo. Eso ya lo hiciste en el Proceso.
02
Soltar lo que copiaste y no elegiste. También lo hiciste.
03
Acá empieza esto. Realizarse no es solo contactar y liberar: es desarrollarse hacia nuevas versiones mejoradas de uno mismo.
Los siete Códigos se abren sobre una meta tuya —algo que querés conseguir, no algo que querés dejar de sufrir— y se ordenan sobre los mismos cuatro movimientos que ya conocés. Se empieza por el Código que está más bajo, que es el que hoy pesa.
Y lo que no se trabaja no se queda quieto: el patrón se automatiza. Cada año se vuelve más barato sostenerlo que revisarlo, y más caro en lo que no pedís, lo que no cobrás y lo que no decidís.
Un foco por vez. Los siete funcionan solos y también encadenados.
Elegís una meta o una limitación concreta —una sola— y la hacés pasar por los siete. Podés abrir el que te dio más bajo, o recorrerlos en orden.
Claridad sobre lo que querés cambiar, y sobre lo que ese cambio cuesta.
¿Cuál es tu compromiso? ¿Te ves con eso realizado?Emoción, intelecto, cuerpo e intuición. Casi todos resolvemos todo con una sola.
¿Cuál usás siempre y cuál tenés sin estrenar?Conciencia, expresión, reconciliación, nueva conducta. Saberlo no alcanza: hay que procesarlo.
¿En qué parte del ciclo te quedás siempre?Lo que copiaste, de quién, y lo que seguís repitiendo por lealtad y no por elección.
¿A quién le estás siendo fiel cuando hacés eso?La diferencia entre reaccionar y elegir la respuesta. Quién decide el clima de tu día.
¿A quién le estás entregando tu poder, y a cambio de qué?Como te hablás adentro, hablás afuera. Pedir sin reprochar empieza ahí.
¿Le hablarías así a alguien que querés?El mapa personal a futuro: los pasos, la fecha de revisión y alguien que te pregunte.
¿Cuándo lo revisás, y con quién?21 afirmaciones, tres por Código. Seis minutos.
Respondé pensando en vos en tu trabajo, no en el equipo ni en la empresa. Del 1 al 5, según cuánto describe lo que te pasa hoy. Lo primero que te surja, sin editarlo: el resultado queda en tu pantalla.
Esto es una foto de hoy. No es un test psicológico ni una evaluación de nada: es para saber por dónde empezar. El resultado no se envía a ningún lado.
Psicóloga · Fundadora del CTMV · Directora del Espacio Hoffman Argentina.
Hace treinta y un años que acompaño procesos de cambio en Latinoamérica. El CTMV es una metodología propia, apoyada en mi formación clínica y en el Proceso Hoffman, que dirijo en Argentina.
En ese tiempo vi la misma escena repetirse: personas lúcidas, capaces, que entienden perfectamente lo que les pasa y sin embargo vuelven a hacer lo mismo. Ese es el trabajo.
El recorrido completo de los siete Códigos.
El método completo sobre tus objetivos y tus limitaciones, uno a uno. El seguimiento es parte del programa, no un extra: lo que no se revisa, no se sostiene.
01
Dos por semana durante tres semanas, con ejercicios, materiales de descarga y visualizaciones.
02
Acá está la diferencia. Sobre tus metas, con ejercicios precisos para vos —y con las herramientas que ya trajiste del Proceso. No hay que enseñártelas: hay que ponerlas a trabajar sobre un objetivo concreto.
03
El plan para los meses que siguen, escrito.
04
Once módulos con todo lo trabajado, para volver cuando quieras.
05
Durante dos meses, por mensaje o audio.
06
Cada encuentro toma un Código y lo trabaja sobre tu foco. Entre clase y clase hay práctica.
Del pedido de cupo a la última revisión.
No arranca hasta que el cronograma está escrito. Dos encuentros por semana durante tres semanas, y después las revisiones, cada una con su fecha.
01
Son uno o dos por mes. Cuando se libera uno escribo por orden de lista, y recién ahí hablamos si es tu momento.
02
Dos veces por semana, tres semanas. Las seis fechas quedan fijadas de entrada.
03
Un Código por encuentro, sobre tu foco. A mitad de camino chequeamos si preferís adelantar una revisión.
04
Cuando el mapa está escrito se fijan las tres revisiones. Si no hizo falta adelantarla, la primera cae a los quince días.
05
Aula virtual con once módulos durante un año, y WhatsApp conmigo durante dos meses.
Uno o dos cupos por mes.
La versión Graduados no cuesta más: es el mismo programa, con tus herramientas Hoffman puestas a trabajar.
Programa completo
USD 1.200seis clases
Incluye las tres revisiones, el aula virtual por un año y dos meses de consultas. Valores en dólares, abonables en pesos al cambio del día.
Cómo se paga. Transferencia a cuenta en Argentina, Uruguay o Paraguay, tarjeta de crédito o PayPal. Lo ideal es en un solo pago; si no, en dos o tres.
Uno o dos cupos por mes, y se entra por recomendación. Las seis clases son privadas y el seguimiento lo hago yo. Si el mes está completo te lo digo, y te aviso apenas se libere uno.
Se entra por recomendación.
Casi todos los que entran llegan porque otro graduado se los puso adelante. Podés tomar uno de los cupos del mes para alguien de tu grupo que sentís que quedó a mitad de camino: la misma estructura de seis clases, con el foco puesto en lo que esa persona necesita ahora.
Cómo funciona. La asesoría la pedís vos, el foco lo definimos con la persona y el seguimiento lo hago yo. Al terminar recibís una devolución general — qué se trabajó y qué queda abierto —, nunca el contenido personal de las clases. Sin esa reserva el programa no funciona.
Lo que me preguntan antes de empezar.
Para quien no hizo el Proceso, los siete Códigos Maestros son un conocimiento: una síntesis ejemplar que se le brinda a quien la precise, para saber ir por su mejor versión. Es mucho, y alcanza.
Después del Hoffman es otra cosa. Deja de ser solo un conocimiento y empieza a ser un camino incorporado: criterios nuevos que ya operan solos. Las revisiones se hacen con tus propias herramientas Hoffman —no se explican de cero, se aplican sobre una meta tuya— y los resultados dejan de medirse por dentro, por lo que entendés, para verse a tu alrededor: en tus vínculos, en tus relaciones, en tu bienestar.
Porque después de tantos años de consultorio vi algo que se repetía: la psicoterapia sola queda corta para conseguir resultados. Falta el conocimiento. Dar conocimiento es lo que permite evolucionar: sin entender cómo funciona el propio mecanismo, se comprende mucho y se cambia poco.
Tomamos tres metas y diez limitaciones. Sobre eso abrimos los siete Códigos, uno por encuentro. No es teoría: es la síntesis de treinta y un años de práctica, con una metodología comprobada, puesta a trabajar sobre lo tuyo — con ejercicios, puntaje y fecha de revisión.
Las clases no: son método, los siete Códigos sobre tu foco. Las tres revisiones sí son espacios de psicoterapia, enfocados en tus metas. Ahí trabajo clínicamente, que es mi formación.
Suele servirte más. El que ya se miró entiende rápido de qué le hablo y llega antes a la conducta. Acá no venimos a comprender mejor: venimos a cambiar lo que hacés cuando aparece la escena.
Seis clases de una hora, dos por semana durante tres semanas. Después las tres revisiones, cada una con su fecha. El aula virtual te queda un año y el WhatsApp conmigo, dos meses.
Cerramos las seis antes de empezar, justamente para que eso no descarrile el proceso. Si te surge algo, la corremos. Lo que no funciona — y lo vi muchas veces — es arrancar sin cronograma.
Las dos. Presencial en Pilar, San Isidro y Palermo Nuevo, o por videollamada. Es el mismo programa y el mismo seguimiento.
Uno o dos por mes. Las seis clases son privadas y el seguimiento lo hago yo, sin equipo intermedio. Se entra por recomendación. Si el mes está completo te lo digo, y te aviso apenas se libera uno.
Te acompaño yo, o tu profesor del Proceso: alguien que ya te conoce y no necesita que le cuentes de dónde venís.
Si el mes está tomado podés colocarte en la lista de espera. Mandame un WhatsApp y lo coordinamos personalmente.
No se trata de volver a abrir.
Se trata de no volver a cerrar.